
Las personas encargadas de la investigación del caso, viendo que la cosa pintaba muy negra y no podían resolverlo solo, decidieron pedir ayuda de expertos de varios ámbitos que pudieran arrojar un poco de luz sobre este misterio. Así se requirió la ayuda de una Ingeniero y de un Arquitecto que serian los encargados de registrar hasta el último rincón de aquel edificio para buscar posibles causas técnicas que pudieran provocar aquellos hechos, se creó un equipo médico que se encargaría de realizar las pruebas y análisis pertinentes a todos los miembros de la familia afectada en la confianza de encontrar algún síntoma que hiciera responsable a alguien, consciente o inconscientemente, de aquellas desagradables manifestaciones.
El primer sitio que inspeccionaron fue la salida de humos y no pudieron encontrar nada que no fuera normal. Se investigo por todo el edificio y en los inmuebles colindantes, en azotas, cuartos trasteros, y en los sótanos, por investigar… hasta las cloacas que pasaban por el interior de la calle fueron recorridas. Se revisaron los conductos de ventilación, cañerías, chimeneas, instalaciones eléctricas y telefónicas, todo, todo fue investigado y rastreado, pero nada se pudo encontrar que fuera la causa que aquella voz que emergía de aquella casa provocando el terror de todos los que vivían en el edificio.
Alguna persona quiso involucrar a la asistenta de la familia como autora inconsciente de las voces, ya que las voces solo se oían en su presencia, y por tal motivo, debía ser ella la que de alguna forma involuntaria provocara aquellos hechos. Esto jamás se pudo comprobar.
El misterio parecía no tener solución, lo peor era que aquella voz fue cada vez más fuerte y el tono más amenazador, las autoridades de la ciudad, viéndose cada vez más impotentes para resolver aquel suceso decidieron zanjar la cuestión al declarar lo siguiente:
“Por no poderse demostrar la participación de persona alguna responsable de provocar aquellas voces, el hecho no podía dejar de interpretarse como algo excepcional e inhabitual y nadie debería darle más importancia que la que provoca un suceso de esta característica”.
Y se quedaron tan anchos… toma ya ¡!!!
Por fin a finales de aquel mismo año la voz dejo de oírse. Desapareció tal y como había llegado.
El misterio del Duende de la hornilla jamás fue resuelto y con el paso de los años aún se siguen preguntando qué fue lo que ocurrió en aquel inmueble, este suceso es de los más conocidos por todos los investigadores y profesionales expertos en estos temas.
Hoy en día en el mismo lugar de los hechos, se levanta un edificio de oficinas y como no les da miedo le han puesto el nombre de: “El Duende”, esperemos que no vuelva el misterio de nuevo.
Como toda Leyenda hay una segunda versión y aquí la dejo:
Muchos años después de ocurrir todo este misterio, el edificio fue demolido para poder construir el actual , la sorpresa fue tremenda cuando de repente vieron que había un sótano oculto que nadie conocía ni se sabía que existía, allí estaban, nueve individuos de muy corta estatura y caras demacradas, parecían seres de otro mundo, eran falsificadores de monedas, serían ellos los causantes de las voces?
Será verdad esta otra versión de la Leyenda?
Quien lo sabe, la realidad fue que durante el tiempo que duraron los sucesos los vecinos vivieron aterrados y aún hoy se recuerda.

















